Hay días
que las ideas se vuelven trenes, o caballos, o ciudades, o montañas nevadas,
y es tan fácil imaginarlo (...) que al volver a este cuarto, la mesa, la máquina, todo
es insoportable.
F. MASSIANI
Hoy no sé
de mí,
No sé
nada de mí
Ni de la
similitud
De mi
mano y el sueño.
El sueño
de ver
tus
pupilas en las mías,
De
llenarme los labios,
Mis
labios imaginados
Y que no
sea con la noche
Sino con
tu olor.
Ese olor
tan dulce,
Dulce e
insoportable
Como todo
lo que soy
Y lo que
no.
Porque
no,
Él hoy no
está aquí
Y la
verdad
Hoy no sé
de mí
No
sé nada de mí.Nada de mí; por Paola Luna
By Unknown
Nuestro caminar longevo
por encima de las noches
nos está llevando al final de la línea.
por encima de las noches
nos está llevando al final de la línea.
Una ciudad de hierro
que se oxida en la humedad de los lamentos,
mujeres como estatuas,
motorizados que destellan su pasar
y el profundo eco del silencio
borran nuestras huellas.
que se oxida en la humedad de los lamentos,
mujeres como estatuas,
motorizados que destellan su pasar
y el profundo eco del silencio
borran nuestras huellas.
Nuestra inocencia
se ha perdido para no regresar más.
El aroma a sangre transmuta
y se convierte en humo,
autos con luces de neón
se hacen indiferentes
a nuestro caminar.
se ha perdido para no regresar más.
El aroma a sangre transmuta
y se convierte en humo,
autos con luces de neón
se hacen indiferentes
a nuestro caminar.
La línea se acorta
y nuestras sombras
tiemblan de frío.
Aquella identidad que tuvimos
sólo fue pasajera,
tan sólo permanecerá
nuestro último lamento.
y nuestras sombras
tiemblan de frío.
Aquella identidad que tuvimos
sólo fue pasajera,
tan sólo permanecerá
nuestro último lamento.
Estancado; por José Daniel Torres Rodríguez
By Unknown
Nace
un copo de nieve
Y
cae hasta besar la frente de la montaña.
Yo
sigo abajo, aguantando el frío
Sin
olvidar la risa antes del llanto.
Cae
una bola de nieve
Y
la frase “Antes era mejor”
Hace
berrinches para tener la razón.
El
rumor de que me sigue, no se hace esperar.
Envidio
al invierno puesto que él sabe el secreto de crecer.
Cae
la avalancha
Y
en conjunto, dos lágrimas muy diferentes
Para
tener un solo dueño.
Caen
tantas cosas y no se sabe de dónde,
Que
cuando caiga mi corazón
No
sabre si de tus manos o las mías.
Invierno; por Silvio Rivero
By Unknown
Mis emociones discuten
Crean un incendio
El verano nutre al odio
La primavera ya no está
El fuego se expande
Hacia los recuerdos
Y como la pronta muerte
Los veo pasar frente a mí
Ella, sin temor, acercando sus labios
Abofeteando mi calma
Mis padres, firmando papeles
Olvidando sus vidas
Amigos que corren en el tiempo.
Toda esta locura, es digna de un trago
Alzaré mi copa
Y brindaré
Más
alcohol para este fuego.
¡Salud!; por Edgar Rovallo
By Unknown
Talé de mi cuadra todos los árboles
Y aún así el viento gritaba
“Debes elegir otros senderos”
El sonido de mis pasos es el de un caballo que galopa
Dando vueltas en círculos dentro de un establo,
Creyendo que la libertad está en el correr
Y no en el dónde.
Recopilé cadáveres de hojas grises
Que en alguna de sus vidas resplandecían
Con el color de los grillos
Miré directamente sus pliegos y pensé
Que soy yo el único árbol que me falta por podar,
Mis raíces no me dejan.
Lo difícil de podarse; por Ángel José Olmos
By Unknown
estamos presos en el día a día
en el cruzar de las calles
el olor a cigarro,
las aceras llenas de hojas
en las lloviznas efímeras
Terminamos por convertirnos en eso que tanto criticamos,
brújulas sin rumbo,
vidas que siguen siempre la misma dirección
como marionetas borrachas de un tenue gris.
convirtiendo en un vicio, la frustración;
criticar; acomplejarnos.
A pesar de los instantes de magia.
los destellos de felicidad.
Solemos extraviar las alegrías,
por seguirle el trote al ajetreo
solo porque ahora es el momento...
¿y cuando es el momento
de las cosas que nos hacían fantasía?
¡lo que al fin y al cabo nos llena!
una taza de té, hornear un pastel; treparte a la cima de un
árbol
volar una cometa con la ilusión de un niño;
pero dejamos de lado lo que nos gusta hacer.
Nos conformamos, solo con perder
no sabemos ver, volar,
oler la poesía que se escapa de las líneas a la verdad
entender los detalles, crecer.
nos dedicamos a olvidar lo que más nos motiva a vivir
escribir, bailar...
lanzar un avión de papel
Y no esperar que este llegue a su destino.
Caminar, contar las estrellas, las nubes, que se yo,
cantar... reír
aunque cueste,
las simplezas hay que aprenderlas a ver.
A veces; por Daniel García
By Unknown
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